Cuando las Madres y las Abuelas Crían a los hijos juntas


2022-05-09 | La crianza, un viaje agotador con ricas recompensas cuando los niños cuentan con un ambiente amoroso para crecer y desarrollarse


Daniela, de nueve años, y su hermano de seis, Josué, están involucrados en una intensa lucha de poder sobre quién puede sentarse en el asiento delantero del auto para ir al supermercado. Su madre, María, les dice que se callen y les amenaza con mandarlos a la cama sin cenar en cuanto lleguen a casa.

La madre de María, Consuelo, se interpone entre María y sus hijos y dice: “No escuches a tu mamá. Sólo está siendo mala y no sabe nada de ser mamá. Escucha a tu abuela María. Vamos, mis angelitos. Dejen de pelear y vayamos a tomar un helado”.

Ahora, la lucha de poder pasa de los dos niños a las dos adultas, y se produce una acalorada discusión. ¿Quién crees que ganará?

En realidad, nadie gana. Según un estudio reciente realizado por Barnett, todo el mundo pierde en este escenario porque el conflicto entre madres y abuelas coparentales afecta negativamente su propia relación y también puede contribuir a conductas problemáticas y a una disminución en el desarrollo de habilidades sociales saludables en los niños bajo su cuidado.

Según el Pew Research Center, el número de personas que viven en hogares familiares multigeneracionales se ha duplicado desde 1980. Muchos de esos hogares incluyen madres que están criando a sus hijos junto a sus propias madres. Aunque la exposición a la depresión, la agresión y el conflicto madre-abuela puede afectar negativamente a los niños en estos entornos, es probable que un estado de ánimo optimista, una conducta tranquila y la cooperación entre los parientes coparentales fomenten el desarrollo saludable de los niños.

Una palabra a las abuelas

Con esto en mente, es importante que la abuela entre al terreno del cuidado infantil con un estado de ánimo y comportamiento que haga que sus nietos se sientan amados, aceptados y seguros. Por lo tanto, sería prudente que liberara cualquier emoción negativa o ansiedad antes de lidiar con sus nietos.

Encuentro útil “ir a mi armario” para expresar verbalmente cualquier sentimiento o emoción que pueda interferir con mi comportamiento agradable hacia mis propios nietos. Si me siento estresada antes de pasar tiempo con mis nietos, en realidad voy y me siento en mi armario por unos minutos, hablo con Dios acerca de mis frustraciones y oro para que Él alivie mi ansiedad o enojo o lo que sea que pueda estar sintiendo. Encuentro que, ¡Dios es un muy buen oyente! Habiendo dejado cualquier sentimiento negativo en mi armario, soy libre de disfrutar del tiempo con mis nietos.

Mamá y abuela – Trabajando juntas

Las madres e hijas a menudo tienen una relación emocional intensa, típicamente ligada a desacuerdos o problemas que han experimentado en el pasado. Si realmente se comprometen a hacer que sus hijos crezcan y prosperen, deberían adoptar una actitud de “eso fue entonces y esto es ahora”, haciendo todo lo posible para evitar que esos conflictos surjan en presencia de ellos. Esto contribuirá en gran medida a proporcionar un ambiente amoroso y acogedor en el que los niños puedan desarrollar las habilidades que necesitan para estar contentos y tener éxito en la vida.

Más importante aún, estar al cuidado de mujeres amorosas y acogedoras que demuestran una relación armoniosa expondrá a los niños al amor incondicional que está disponible para ellos a través de una relación con Jesucristo, y se esperaría que esto los haga anhelarlo a Él.

Una vez que el escenario esté listo para una relación estable de co-maternidad, la pregunta de “quién está a cargo” debe ser respondida. En términos generales, la madre del niño debe ser responsable de establecer las reglas del hogar y las recompensas por seguir esas reglas, así como las consecuencias por romperlas. Las abuelas deben recordar que es probable que no sean las principales cuidadoras de sus nietos a largo plazo, por lo que sería prudente que capaciten a sus hijas para que estén a cargo y que las preparen para el éxito posterior.

Si las madres son jóvenes, inexpertas y no tienen ni idea de las estrategias apropiadas sobre la disciplina, las abuelas ciertamente pueden servir como mentoras para enseñarles y animarlas. Pero también deben tener en cuenta que muchas cosas han cambiado desde que ellas estaban criando a sus propios hijos. Lo que funcionó para ellas como madres jóvenes puede no funcionar para sus hijas e hijos.

Sugerir – No criticar

Cuando las abuelas tienen sabiduría para compartir con sus hijas, sería prudente que la ofrezcan en forma de una sugerencia, en lugar de un comentario crítico. En vez de decir: “No deberías hacer eso”, dale un giro positivo diciendo: “Deberías probar este enfoque y ver cómo funciona”.

Tuve la oportunidad de practicar esto durante una reciente visita a mi hija, mi yerno y mis nietos en su casa. Mi hija y yo estamos en extremos opuestos del proceso de limpieza y organización. Digamos que, ¡ella tiene un estilo mucho más “relajado” que yo!

En lugar de tratar de hacer que se entusiasme tanto como yo por mantener las cosas libres de manchas y suciedad, la he visto establecer sus propios procedimientos para limpiar su casa. De hecho, he aprendido a ser menos particular sobre el aspecto de mi propia casa después de observar su forma de administrar el espacio en su hogar.

Durante mi reciente visita, ella estaba frustrada porque los niños no habían estado haciendo un buen trabajo de recoger las cosas. Luego de pasar por el dormitorio que ella comparte con su esposo, me reí al pensar: “Bueno, ya veo por qué”. Pero en vez de decir eso, sonreí y dije muy gentilmente: “Me pregunto si sería más fácil para ellos recordar que deben recoger las cosas si tú y Juan hicieran lo mismo. Tal vez quieras probar eso y ver si hace una diferencia”.

Debo haberlo dicho de una manera suficientemente poco crítica porque unas semanas más tarde me dijo: “¡Ey, mamá! ¡Me he organizado mucho últimamente! Ha hecho mi vida mucho más fácil y realmente me siento mejor”. “¿De verdad?” Yo respondí. “¿Qué te hizo decidirte a hacer eso?” Ella se rió y dijo: “Bueno, cuando mencionaste -y fuiste muy amable al respecto, mamá- que nuestros hijos podrían aprender si nosotros lo hacíamos, eso tuvo sentido, así que decidí intentarlo”.

La parte más importante de ese intercambio fue “Decidí…” Ofrecer una sugerencia en lugar de un comentario crítico permitió a mi hija tomar su propia decisión. Si la hubiera criticado, eso habría creado una lucha de poder y le habría robado la oportunidad de aprender algo nuevo y útil. Luego continuó diciendo: “Tengo algunas cosas más sobre las que quiero preguntarte” y procedió a pedir ideas sobre cómo manejar otros problemas que suceden en su familia. Descubrí que responder a sus preguntas es mucho más útil que ofrecer consejos no solicitados.

5 pasos de acción para la abuela y la madre que crían juntas

Si está criando junto con su hija, estos son algunos pasos muy específicos que pueden tomar juntas para alentar una relación de cooperación y proporcionar un entorno enriquecedor y saludable para sus nietos.

1. Reúnanse para discutir cómo manejar los problemas típicos de la crianza de los hijos, como la hora de comer, de tomar la siesta y la hora de acostarse, la seguridad, la disciplina y los conflictos entre los niños. Una vez que se hayan establecido las reglas, junto con las recompensas por seguirlas y las consecuencias por romperlas, escríbanlas donde puedan ser fácilmente referenciadas. Si los niños son lo suficientemente mayores, expliquen juntas las reglas, las recompensas y las consecuencias para que los niños comprendan que mamá y abuela están de acuerdo.

2. Revisen regularmente cómo van las cosas con su crianza compartida y acuerden discutir con calma cualquier desacuerdo cuando los niños no estén presentes. Si mamá o abuela se sienten enojadas, tómense el tiempo para dejar ir la emoción antes de hablar sobre el desacuerdo.

3. Aprovechen cada oportunidad para expresar gratitud entre sí por cuidar a los niños y cooperar juntas…

4. Exponga a los niños a las cualidades y habilidades únicas de mamá y abuela, y haga que cada una asuma el liderazgo en áreas de dones o talentos especiales. Por ejemplo, si mamá es una gran cocinera y a la abuela le encanta ir de excursión, reserve un tiempo especial para participar en esas actividades. Esto ayudará a los niños a apreciar a cada cuidadora como alguien especial y única y le recordará a mamá las importantes contribuciones de la abuela a la vida de los niños, y viceversa.

5. Sea intencional acerca de celebrar un buen comportamiento, habilidades recién adquiridas y ejemplos de buen carácter juntas. Si mamá y abuela se toman el tiempo para reconocer logros de todo tipo con abrazos, motivación verbal y recompensas tangibles ocasionales, los niños aprenderán el valor de la obediencia, el trabajo duro y la cooperación.

La oportunidad de moldear los corazones, las mentes y las almas de los niños es un privilegio que debe tomarse muy en serio. La crianza de los hijos es un viaje agotador con ricas recompensas cuando los niños cuentan con un ambiente amoroso en el cual crecer y desarrollarse. Las cuidadoras que cooperan entre sí, a pesar de los conflictos y desacuerdos preexistentes, es probable que vean los beneficios de su trabajo en equipo, en niños que se sienten seguros, amados y valorados.

A medida que avanza en el camino de la co-maternidad con su hija, puede encontrar inspiración en estas palabras de las Escrituras:

Por lo tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse de afecto entrañable y de bondad, humildad, amabilidad y paciencia, de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes (Colosenses 3: 12-13 NTV)