¿Cómo sostener el matrimonio cuando nos convertimos en padres?


2022-06-27 | Tener un matrimonio saludable y ser buenos padres


Por Gary Chapman*

Por más de dos décadas, he estado hablando y aconsejando sobre las ideas presentadas en mi libro: Los 5 Lenguajes del Amor, y frecuentemente conozco a parejas con las que tengo interacciones similares a esta: con lágrimas bajando por su rostro, una esposa se acerca a mí y me dice: “Yo pensaba que tener un hijo me uniría más a mi esposo y seríamos felices, pero lo que nos ha ocurrido ha sido todo lo contrario. Mi esposo no entiende por qué estoy tan cansada. Se queja de que ya no le horneo pastel de cerezas. ¡Estoy hasta las orejas con pañales y vómitos, y él se queja por pasteles de cerezas!”

Luego, su esposo hablará conmigo y me dirá algo como esto: “Siento que he perdido a mi esposa. Ella nunca tiene tiempo para mí. Siempre es el bebé. Incluso, si le pido que salgamos, tiene miedo de dejar al bebé. Cuando quiero alquilar una película ella dice que no tiene las energías para verla. No sé qué más hacer.”

Con frecuencia, las parejas intentan mantener su matrimonio vivo luego de convertirse en padres. No hay duda de que tener un bebé cambia en gran medida la dinámica entre el esposo y la esposa. Después de todo, un hijo significa más trabajo. Pero ¿quién hace el trabajo? Más trabajo significa gastar más energías. Pero ¿las energías de quién? Un hijo significa gastar más dinero. Pero ¿qué dinero?, ¿el dinero que hemos estado usando para ir a restaurantes y entretenimiento?

Criar a un hijo debería ser una experiencia compartida que requiere de comunicación, comprensión, amor y la disposición de comprometerse. Las parejas que no han desarrollado estas actitudes y destrezas antes de la llegada del bebé, no las obtendrán de forma automática con la llegada de su hijo. En ocasiones le pregunto a las parejas: “¿Cómo era su matrimonio antes de la llegada del bebé?”. Y recibo respuestas como: “Bueno, teníamos dificultades”. No espere que un bebé genere un buen matrimonio; esa no es la responsabilidad de un niño. Los hijos no provocan problemas en el matrimonio, solo los revelan.

Incluso las parejas que tienen matrimonios saludables antes de que lleguen los bebés tienden a experimentar dificultades mientras se adaptan a estar casados y tener hijos. Pasan tanto tiempo siendo “buenos padres” que dejan que su relación se estanque. Este estancamiento no ocurre de la noche a la mañana y, a menudo, no es el resultado de un conflicto específico. Más bien, la lenta erosión de la intimidad es causada por falta de tiempo de calidad, expresiones de amor y comunicación sincera. En estos matrimonios, el camino hacia la restauración puede ser mucho más corto porque la pareja comenzó con una buena relación que ha ido decayendo.

Cualquiera que sea el caso, Dios ordenó el matrimonio y animó a las parejas a “ser fructíferas y multiplicarse”, así que debe de haber una forma en la que se pueda tener un matrimonio saludable y ser buenos padres. Permítame sugerirle algunas cosas positivas que puede hacer para fortalecer su matrimonio luego de tener hijos:

Comience haciendo de su matrimonio una prioridad. Reconozca que un matrimonio amoroso es uno de los mayores regalos que le puede dar a sus hijos, y a usted mismo. Entonces, ¿por qué no empieza tomando la decisión de dar prioridad a su matrimonio?

Inicie una conversación con su cónyuge reconociendo que extraña el tiempo que pasaban juntos y que le gustaría hacer de su relación una prioridad a pesar de las nuevas demandas y factores de estrés. Pregunte, “¿cómo puedo ayudar?”. Es posible que descubra que a su cónyuge le agrada la idea de hacer de su matrimonio una prioridad, y que su cónyuge esté tan cansado o frustrado como usted con la situación actual.

Hagan una lista de las cosas que más disfrutaban en su matrimonio antes de tener hijos. Compartan esa lista entre ustedes y discutan algunos de esos intereses comunes que tenían al inicio de su relación. Quizás puedan plantearse la idea de permitir que algún miembro de su familia o amigo ayude a cuidar a sus hijos para que puedan entablar una conversación sin interrupciones.

Hagan una lista de cinco cosas que creen que mejorarían su matrimonio en esta etapa de la crianza. Evalúen esas cinco opciones colocando la palabra “posible”, “imposible” o “tal vez” al lado de cada opción en su lista. Hablen entre sí sobre sus listas y luego vean si pueden ponerse de acuerdo en al menos una cosa de cada lista que puedan tratar de hacer esta semana.

Compartan un libro sobre crianza. Lean el mismo capítulo y luego discutan lo que aprendieron. Pregúntense el uno al otro, ¿cómo podemos aplicar esta idea en nuestra situación?”

Lea las siguientes declaraciones y marque las que expresan cómo se siente en este momento:

Siento que la división de trabajo en nuestra relación no es equitativa.

Me gustaría que pudiéramos pasar más tiempo juntos.

Creo que nuestra relación sexual puede mejorar.

Desearía que pudiéramos encontrar una forma de no discutir por dinero.

Siento que no tengo suficiente tiempo a solas.

Desearía que pudiéramos estar más de acuerdo. Nuestras ideas son muy diferentes.

Siento que no hablamos porque tenemos miedo de entrar en discusiones sin llegar a una solución saludable.

Ahora discuta las declaraciones que expresan sus sentimientos y escoja un tema de cada una de las listas para trabajar. Esto podría significar que usted necesite tener una conversación abierta sobre lo que puede cambiar para mejorar las cosas. También podría significar acordar que cada uno hable con otro matrimonio y le pregunte cómo han manejado una situación similar. O también podrían tomar un taller para matrimonios en su iglesia.

Si no logran progresar, considere la posibilidad de ver a un consejero cristiano que tenga experiencia ayudando a las parejas a lidiar con problemas maritales similares.

No hay duda de que los bebés pueden cambiar los matrimonios. Y aunque tomarse el tiempo para enfocarse en su matrimonio no es fácil, es esencial. Tener un matrimonio saludable es posible, solo recuerde que no es una consecuencia natural de tener hijos.







*El Dr. Gary Chapman es pastor, conferencista y autor del libro más vendido “Los 5 Lenguajes del Amor”

© 2022 Focus on the Family.  Todos los derechos reservados.  Utilizado con permiso. Escrito en ingle por Gary Chapman. Del sitio web de Focus on the Family en focusonthefamily.com.